El Pacto Fundacional aún Pendiente: La Coparticipación Federal de Impuestos. Por Alieto Guadagni.

Share via emailShare on Facebook+1Share on Twitter

 I. LA PROTESTA RURAL Y LA CUESTION FEDERAL:


“Se van de Azul mas de 80 millones de dólares y nunca vuelven al Partido” (volante distribuido a la vera de la ruta 3 por un grupo de productores auto-convocados de Azul, Provincia de Buenos Aires, marzo del 2008). Las grandes movilizaciones rurales del año pasado fueron provocadas por la desmedida presión tributaria sobre la producción agrícola. Pero a poco de iniciadas resurgió el viejo reclamo por una distribución equitativa de los tributos que aporta el interior del país. Este reclamo esta justificado por las grandes responsabilidades que tienen los gobiernos provinciales, que hoy deben afrontar el exigente triple desafío que reclama seguridad, mejor educación y buenos servicios de salud.

El ordenamiento fiscal que implica la distribución de potestades tributarias y responsabilidades de gastos entre los distintos niveles de gobierno, ha sido una cuestión fundacional en todas las naciones. El año próximo se celebrará el Bicentenario del primer gobierno patrio, sin embargo aún no hemos podido como Nación definir reglas institucionales permanentes en esta cuestión. Alberdi fue claro cuando en el siglo XIX afirmó en las Bases: “La República Argentina será y no podrá menos de ser un Estado Federativo, una República nacional, compuesta de varias provincias…”. Es así que nuestra Constitución establece que la “Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana federal.” Esta disposición clausuró décadas de enfrentamientos entre unitarios y federales. La disputa por la apropiación de las rentas fiscales, particularmente las de la aduana de Buenos Aires, fue una de las claves para entender estos enfrentamientos previos a la Organización Nacional.

La masiva y generalizada protesta agraria no fue sólo en defensa de la producción rural sino también del federalismo fiscal y por esa razón evoca los enfrentamientos del pasado, jugando hoy la administración Kirchner el papel del partido unitario del siglo XIX. Si bien la Nación realiza actualmente transferencias de fondos a las provincias, estas no están sujetas a normas que determinen cual debe ser esta distribución. No existen reglas, sino decisiones discrecionales que debilitan la autonomía política de los gobiernos provinciales. Sin un régimen de coparticipación automática de fondos el federalismo se convierte en una ficción, por la dependencia de los gobiernos provinciales de la Casa Rosada.

Descargar el archivo para leer el artículo completo.