Necesitamos más graduados universitarios. Alieto Guadagni.

Share via emailShare on Facebook+1Share on Twitter
POR ALIETO ALDO GUADAGNI MIEMBRO DE LA ACADEMIA NACIONAL DE EDUCACIÓN Y DIRECTOR DEL CENTRO DE ESTUDIOS DE LA EDUCACIÓN ARGENTINA DE LA UNIVERSIDAD DE BELGRANO.

Este es el siglo de la globalización pero también el de la Universidad, como el siglo diecinueve fue el de la escuela primaria y el veinte de la secundaria. En esta nueva sociedad del conocimiento avanzan las naciones capaces de fortalecer los niveles de calificación de sus recursos humanos, por eso necesitamos más y mejores graduados universitarios, ya que nos estamos quedando atrás en el escenario internacional de los avances tecnológicos que impulsan la globalización productiva.

Según UNESCO, en las naciones industrializadas gran parte de la población joven ya tiene graduación terciaria, por ejemplo: Australia 61%, Finlandia 56%, Dinamarca 52%, Holanda 47%, Italia-Suecia-Japón 42%. Por su parte, en América Latina se destacan: Panamá 25%, Cuba 21%, Brasil y México 19%, mientras nuestra graduación en el nivel terciario abarca apenas al 14 por ciento de la población.

Nuestra graduación es escasa, pero además son pocos los graduados en las carreras del futuro, es decir las científicas y tecnológicas. Según UNESCO, esta graduación es superior al 30 por ciento del total de los graduados en Malasia, Corea, Austria y Hong-Kong. Luego siguen naciones como Finlandia con 29%, Francia, Rusia y Alemania 27%. Siguen en este ranking países latinoamericanos como México y Colombia 26%, Chile 24%, El Salvador 22% y Panamá 20%. Pero en nuestro país son pocos estos graduados en disciplinas científicas y tecnológicas (apenas 14 por ciento del total de la graduación).

Para formarse un juicio acerca del futuro de una nación, es necesario prestar atención a su Universidad. Aquellas naciones con alta graduación universitaria en las áreas estratégicas de las carreras científicas y tecnológicas, seguramente ocuparan un lugar de relevancia en el escenario mundial en el siglo XXI.

Pero en este análisis no hay que quedarse en la simple observación de la cantidad de estudiantes, porque se corre el riesgo de llegar a conclusiones erradas. Por ejemplo, Brasil proporcionalmente a la población tiene menos estudiantes que nosotros, pero sus universidades gradúan muchos más profesionales, ya que con 4,7 veces más habitantes gradúa nada menos que 8,3 veces más universitarios. ¿Cómo es posible que proporcionalmente tengamos más estudiantes universitarios pero menos graduados que Brasil? La explicación es simple, mientras Brasil gradúa la mitad de los alumnos ingresantes a la universidad, Argentina apenas gradúa algo más de la cuarta parte. Claro que no es lo mismo ingresar a la Universidad en Brasil que en Argentina, ya que en Brasil se exige la aprobación de un examen general y obligatorio de ingreso (ENEM), implementado por el gobierno del vecino país.

Esto que hace Brasil no es ninguna novedad en América Latina, ya que también lo hacen países políticamente tan distintos como Cuba, Ecuador, Chile y Colombia. En el mundo lo hacen casi todos los países, desde Francia hasta China y Corea, pasando por Japón, Alemania, Finlandia, Israel, Australia, Irlanda, Hungría, Holanda, Suecia, Australia y el Reino Unido.

Un buen ejemplo entre nosotros es la Universidad Nacional de La Plata, cuya Facultad de Periodismo tiene 47 por ciento más alumnos que Ciencias Médicas, sin embargo esta tiene 56 por ciento más graduados por año. La explicación también es simple: las exigencias en el ingreso generan muy altas cifras para la graduación final en Ciencias Médicas, lo contrario ocurre en Periodismo donde paradójicamente hay muchos más alumnos pero menos graduados.

Si nos interesa el futuro corresponde que nos preguntemos quién se preocupa más por el futuro de los jóvenes. ¿Acaso no lo hacen más aquellos países que incitan a la disciplina del estudio y promueven el esfuerzo y la dedicación en los estudiantes del nivel secundario para poder ingresar a la Universidad?

¿O se presentan más preocupadas las naciones donde la principal preocupación del último año secundario es con frecuencia el viaje de egresados?

¿Quiénes se preocupan más por el futuro laboral de los jóvenes de hoy en el difícil mundo globalizado? No son los países con pocos graduados universitarios y con déficits en las carreras científicas y tecnológicas.

El principal beneficiado por el examen de ingreso es el propio alumno, ya que este requisito lo estimula a estudiar mientras aún está en la escuela secundaria. El estudio metódico, con dedicación continua y disciplina en el esfuerzo, permite adquirir los conocimientos para mejor afrontar el gran desafío laboral en un mundo globalizado.

Fuente: http://www.clarin.com/opinion/Necesitamos-graduados-universitarios_0_995900450.html