SUPERAR EGOISMOS PARA MODERNIZAR MUNICIPIOS

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Por Eduardo Duhalde (Ex Presidente de La Nación y Ex Gobernador de la Provincia de Buenos Aires)

Hace unos años atrás, mientras era gobernador de la provincia de Buenos Aires, encaré un proyecto al que denominé “Génesis 2000” coordinado por el entonces diputado nacional Carlos Raúl Alvarez.

Con esta iniciativa y con la intervención del Consejo Federal de Inversiones (C.F.I.), durante un año y medio se estudió todo el conurbano bonaerense, con el objeto de producir y provocar la división de los grandes municipios del primer y segundo cordón.

Fue este un trabajo sin precedentes, profesional y profundo. Participaron decenas de profesionales y expertos de todas las especialidades y sus resultados permitieron dar un diagnóstico y generar una propuesta seria y fundamentada para la creación de más de veinte nuevos municipios.
Los resultados se elevaron a la Legislatura bonaerense y se logró la promulgación de las leyes y sus instrumentos, dando lugar al nacimiento de ocho nuevos municipios. Lamentablemente quedaron los restantes en el tintero del inmovilismo y la eterna espera.

VIEJOS PROBLEMAS MERECEN MODERNAS RESPUESTAS

Como es bien conocido, la estructura urbanística, poblacional y política de la provincia de Buenos Aires oscila entre extremos muy diferenciados. Este fenómeno tiene antigua data, pudiendo rastrear sus orígenes en las disposiciones coloniales, y luego, cien años después, en el tendido de las redes ferroviarias, provocando un desarrollo asimétrico que hoy padecemos.

Sobre estas bases, ya deformadas, los procesos de industrialización que se verificaron en nuestro país entre los años 30 y 60, y sus efectos secundarios como lo fue la masiva inmigración desde el interior del país, así como las últimas oleadas de inmigración externa, dio lugar a una división de la tierra muy particular y a una ocupación poblacional de la misma muy diferenciada, generándose importantes concentraciones urbanas de difícil administración y provisión de servicios que redunda en una disparidad de niveles socio-económicos muy marcada.

Los municipios del conurbano, nacidos con pautas de ocupación rural, deben hoy administrar un conjunto de ciudades y localidades con distintas dinámicas de desarrollo. Por otra parte la excesiva extensión de algunos de ellos, dificulta su administración, no teniendo posibilidad de dar respuestas a las demandas de la población. Es realmente inaudito, que tengamos aún municipios de más de un millón de habitantes.

El proyecto madre, no sólo recabó aspectos técnicos, sino que alentó una participación activa de los grupos vecinales que con su opinión enriquecieron la propuesta.

Los municipios del conurbano, nacidos con pautas de ocupación rural, deben hoy administrar un conjunto de ciudades y localidades con distintas dinámicas de desarrollo

También los partidos políticos se mostraron muy activos dado que se da la paradoja de que bajo un mismo marco institucional se producen graves desproporcionalidades de representación, atentando esto contra el genuino espíritu democrático.

CUENTAS PENDIENTES

El paso del tiempo demostró que estábamos en el camino correcto. Aquellos territorios que lograron su autonomía pasaron de ser espacios geográficos abandonados por sus cabeceras municipales, a nuevos municipios con notables mejoras de infraestructura y funcionamiento, con el impacto positivo y directo sobre el nivel de vida de los grupos poblacionales que los ocupan.

En el mundo moderno, ya nadie discute la conveniencia de la descentralización. Cabría entonces preguntarse ¿por qué?, si un proyecto es tan beneficioso y positivo para la gente no se pudo completar e instrumentar en su totalidad.

La respuesta a tan sencilla pregunta no puede ser hipócrita, y debemos reconocer, sin tapujos, que la razón no es otra que el egoísmo de la dirigencia política, que vela primero por sus propios intereses, entendiendo que un mayor territorio es sinónimo de un poder más amplio, sin priorizar y desplazando a un segundo término, las necesidades y reclamos de la población que habita esos espacios geográficos.

Como siempre ocurre, se argumentan las más variadas excusas y se dan explicaciones poco creíbles, con el objetivo de que nada cambie.

Pero la verdad emergerá cuando el ciudadano pueda emitir su opinión.

Los políticos no tenemos derecho a seguir demorando algo tan trascendente e importante como es la modernización administrativa de nuestro espacio geográfico. Juntos debemos vencer al enemigo común: el egoísmo dirigencial, más allá de las ideologías o partidos políticos a los que se pertenezca.

Solo superado esta restricción habremos estado a la altura de lo que el pueblo se merece y la hora nos reclama.

24 de Enero de 2017 | 02:10 | Publicado en Edición Impresa Diario El Día.

Nota Original

  • 3 comentarios

    • Hernán Ferreirós dice:

      Sólo espero que la descentralización no termine por alentar procesos separatistas de municipios o gobiernos estaduales ricos que no quieran auxiliar a sectores vulnerables, tal como es el caso de Cataluña

    • Juan Carlos gascon dice:

      Totalmente de acuerdo

    • Alberto Salas dice:

      Excelente. La descentralización en administración y el debate de lo que las comunidades realmente necesitan en lo que respecta al Conurbano Bonaerense profundo, es un tema que habría que poner en Agenda. Saludos.