Un Duhalde silencioso, pero activo, moviliza hoy al peronismo crítico.

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Eduardo Duhalde se mueve en silencio. Aparece cada tanto públicamente como para enviar señales al Gobierno. Pero no quiere surgir como protagonista de un movimiento antikirchnerista porque teme ser tildado de “golpista” por la Casa Rosada.

No obstante, todos los caminos del antikirchnerismo giran en estos días alrededor del ex presidente cuando se habla del entramado de un frente electoral del PJ disidente para los comicios de 2009, como meta inicial, y para las presidenciales de 2011, como el objetivo de máxima.

El ex presidente lo dijo públicamente y no se cansa de reiterarlo en privado: no competirá en ningún comicio. Aunque jamás niega la versión que lo ubica detrás de la búsqueda de “una alternativa” al Gobierno, como expresó la semana pasada. Y en esa búsqueda se abroquela todo el peronismo disidente, el antikirchnerismo que con el conflicto del campo afloró en todas las provincias.

Hoy son más de diez los distritos en los que existe una masa crítica del PJ visible que dialoga permanentemente con Duhalde. Aunque sus allegados lo desmientan, el denominado Movimiento Productivo Argentino funciona hoy como la plataforma que utiliza Duhalde para el armado del frente antikirchnerista. Lleva inaugurado varios centros de este movimiento y en lo que resta del año tiene agenda en Rosario, Mar del Plata, Entre Ríos, Santa Fe, La Pampa y Córdoba, entre otros distritos.

También su raid se extiende al exterior. A la visita a Colombia, donde estuvo con el presidente Alvaro Uribe, y a Brasil, para ver a Luiz Inácio Lula da Silva, se sumará esta semana un viaje a Ecuador para reunirse con dirigentes opositores a Rafael Correa.

Entre los gobernadores y los dirigentes de peso que hablan con Duhalde están Juan Schiaretti (Córdoba), Alberto Rodríguez Saá (San Luis), José Manuel de la Sota, Carlos Reutemann, Ramón Puerta, Carlos Soria, Jorge Matzkin, Miguel Angel Toma y Jorge Busti, entre otros.

Según confiaron a La Nacion por lo menos tres fuentes allegadas a Duhalde, de estos diálogos surgió la idea de convencer a Reutemann para dar pelea en el peronismo de Santa Fe y competir el 13 de julio próximo en las internas partidarias contra el diputado kirchnerista Agustín Rossi. Reutemann dudaba de dar este paso, pero el conflicto del campo y el respaldo de Duhalde para esta jugada lo convencieron (ver aparte).

Por otra parte, el ex presidente mantiene un contacto fluido con economistas como Mario Frigerio, Jorge Sarghini, Javier González Fraga, Alieto Guadagni y Manuel Herrera, entre otros. Muchos de estos ya dieron charlas en el Movimiento Productivo Argentino.

En el ámbito gremial, Duhalde se mueve con hombres como el antikirchnerista Luis Barrionuevo, el sindicalista de la carne Raúl Etcheun, Armando Cavalieri (Comercio) y Gerónimo Venegas de las 62 organizaciones. Todos coinciden con Duhalde en que el liderazgo de Hugo Moyano en la CGT cumplió una etapa.
La esposa

La senadora y esposa del ex presidente Hilda “Chiche” Duhalde tiene un papel central en este entramado. Dialoga con legisladores nacionales y provinciales a los que no llega diariamente Duhalde y generó una masa crítica en el Congreso dispuesta a extenderse y cuestionar todo proyecto del oficialismo. Se trata de unos 20 legisladores, entre los que figuran también algunos macristas.

Duhalde está convencido de que Kirchner no representa al peronismo tradicional y que, por el contrario, “se llevará puesto al PJ”, como se le oyó decir en los últimos días al comparar la situación actual con la que vivió la UCR con el delarruismo.

En el plano de la pelea distrital, Duhalde cree que el conflicto del campo reflotó todo el antikirchnerismo que estaba amordazado y los intendentes son la expresión más notable de este escenario. Por eso, lo llaman a diario intendentes bonaerenses y jefes comunales de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos afectados por el paro agropecuario.

Por caso, en el acto ruralista de Armstrong de la semana pasada hubo una decena de intendentes del PJ que se manifestaron en contra del Gobierno y tendieron un puente con Duhalde. Algo similar ocurrió en Córdoba.

Si bien, por ahora, no quiere hablar de elecciones Duhalde cree que hay que ir armando el terreno para reunificar al peronismo disidente en los comicios legislativos. La pelea presidencial de 2011 la ve muy lejana, casi inalcanzable en el actual contexto. Por eso hay versiones encontradas. Están aquellos que ven a De la Sota y a Schiaretti como potables candidatos y otros que creen que Reutemann será el único capaz de unificar al peronismo. Por ahora, Duhalde se mueve en silencio.

Por Martín Dinatale

De la Redacción de LA NACION
Link: http://www.lanacion.com.ar/1019669